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Bien señor, juez: ¿Dejamos en libertad a estas
gentes, o les dictamos auto de detención?
-
Hay que dictarles auto detención. De ello no te
quepa duda.
-
Las gentes de aquí no entienden que se haya
movilizado la justicia por haber matado a unos indios; dicen que cómo es eso que los jueces no se
mueven en los casos de abigeato o de invasiones de tierra y si ahora por una
simple guajibiada…
-
Pero es que una guajibiada es una cacería de indios, en tanto un abigeato es un
robo de ganados.
-
Sí, pero ellos dicen que las cacerías de indios siempre se han hecho y que a nadie han castigado; más aún: que las
han efectuado las mismas autoridades: El ejército, la policía, la armada, el
DAS…
- Nosotros sabemos que eso es cierto; y también que
muy conocidos ganaderos han colgado las cabezas de los indios a los árboles,
como en otras partes colgamos juguetes y globos en los árboles de navidad, para
espantar a los Cuibas y a los Guajibos, pero lo que es a estos vaqueros tenemos
que dictarles auto de detención…
- Así las
cosas, eso no lo entenderán aquí: Recuerde, señor juez, la declaración de ese
gran compositor llanero, el autor de esa canción que tanto le gusta y que se
considera casi un himno del llano, según casos similares…
- Sí, recuerdo esa declaración y también la copia
de la indagatoria que nos envió el juez que investiga este mismo caso en
Venezuela, según la cual Tobías
confesó que en años anteriores él sólo
mató a cuarenta y dos indios Cuibas.
-
¿Y a pesar de todo ello, a estos vaqueros hay que
dictarles auto de detención?
-
Sí, a pesar de ello y de otras razones, a estos
vaqueros hay que detenerlos.
-
Pero si las guajibiadas son cosa común y corriente en el llano …
-
Sí, pero nunca los periódicos y la radio habían
hecho un escándalo como el de ahora. Si no detenemos a estas gentes los que
pararemos en la cárcel, seremos nosotros.
-
¿Y si cree usted, señor juez, que hay mérito para
detener?
-
¿Te parece poco el talegado de cenizas que
enviamos al Instituto de Medicina Legal y las indagatorias de éstos bárbaros?
-
Pero, detrás de ellos ¿no habrá autores
intelectuales?
-
¿qué nos importa eso?
-
Lo importante es que éstos confesaron el crimen y
que no metieron a nadie en el baile.
Por eso mismo debemos detenerlos cuanto antes y enviar el proceso al juez
superior de Villavicencio, no sea que les dé por meter a más personas y
entonces si se nos complica el caso.
Vamos a dictarles el auto ya y recuerda que en Colombia para detener
basta un indicio grave o una declaración creíble: que todo indicio es grave,
porque si no, no sería indicio, y que toda declaración es creíble porque es
bajo juramento…
-
Sí, señor juez, como dice nuestro amigo el juez tercero: “Un auto de detención no se le niega a nadie”.
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